• FUENTE: http://vertele.eldiario.es/noticias/cuento-criada-tercera-violeta-sororidad_0_2128587139.html?_ga=2.137769778.341086935.1560079125-532315855.1556887305

El comienzo de la segunda temporada de El cuento de la criada estuvo empañado por una polémica que hizo que muchas abandonaran su visionado. Decían que la violencia ejercida contra las criadas en los primeros episodios era morbosa y gratuita. Y aunque ya discutimos al respecto– ¿qué tipo de distopía feminista queremos si no somos capaces de tolerar violencias que las mujeres sufren en el mundo real a diario?-, es cierto que las prácticas más sádicas las ejecutaban ellas sobre sus congéneres.

De pronto, las violaciones sistemáticas cometidas por los altos cargos de Gilead, los disparos de los Hijos de Jacob o las leyes machistas propugnadas por los hombres quedaron en un segundo plano. En el primero, tan cerca que no se podía apartar la mirada, muelas y uñas arrancadas de cuajo, pieles quemadas, latigazos en las plantas de los pies y bofetones, gritos y humillaciones perpetradas por las tías o las esposas.

El mujer contra mujer de Mecano alcanzaba aquí un significado literal y muy alejado de la pasión y el amor que se profesaban en la canción. Margaret Atwood nunca liberó al género femenino de la responsabilidad de formar parte de un sistema que convierte a las fértiles en vasijas, a las estériles en prostitutas o sirvientas, y a las pecadoras en una categoría infrahumana condenada a desintegrarse lentamente por la radiación en las Colonias.

Pero ni siquiera las privilegiadas dentro de ese sistema feudal y teocrático en el que convirtieron EEUU están a salvo de los designios del Señor. Lo descubrimos al final de la segunda temporada, después de que Serena Joy cometiese el pecado impío de El Verbo delante del Consejo de Gilead. El castigo para una mujer que lee se paga con un dedo, aunque en “los buenos tiempos” le cortaban la mano entera. Si la esposa de uno de los cargos más importantes de la república no está a salvo, ¿cómo lo van a estar unas recién nacidas?

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